Sí, es posible reclamar un despido aunque el trabajador haya cobrado la indemnización, siempre que la aceptación de dicha indemnización no implique una renuncia expresa a acciones legales y se actúe dentro del plazo legal de 20 días hábiles.
El cobro de la indemnización no convalida automáticamente el despido ni impide su impugnación ante los tribunales.
Por qué existe esta duda tras un despido
Tras un despido, muchas empresas:
- abonan la indemnización,
- entregan el finiquito,
- y trasladan al trabajador la idea de que, al cobrar, “el asunto queda cerrado”.
Sin embargo, desde el punto de vista jurídico, cobrar una indemnización no equivale necesariamente a aceptar el despido como válido.
La clave está en cómo se cobra y qué se firma.
Cobro de la indemnización y derecho a reclamar
El trabajador puede:
- cobrar la indemnización,
- y, al mismo tiempo,
- impugnar el despido ante la jurisdicción social,
siempre que:
- no haya firmado una renuncia válida a acciones,
- y respete los plazos legales.
De hecho, es habitual reclamar un despido precisamente después de haber cobrado la indemnización ofrecida por la empresa.
Importancia de lo que se firma: finiquito y documentos
El aspecto más relevante no es el cobro en sí, sino el contenido de los documentos firmados.
Finiquito
El finiquito liquida cantidades pendientes (salarios, vacaciones, pagas extras), pero no implica necesariamente conformidad con el despido.
Firmar el finiquito no impide por sí solo reclamar, salvo que incluya una cláusula clara de renuncia a acciones.
Documentos de conformidad o acuerdos
Algunos documentos incluyen expresiones como:
- “saldo y finiquito total”,
- “renuncia a acciones”,
- o “plena conformidad con la extinción”.
Estas cláusulas deben analizarse con cautela, ya que no siempre son válidas, especialmente cuando se firman sin asesoramiento o en situaciones de presión.
El plazo para reclamar sigue siendo el mismo
Con independencia de haber cobrado la indemnización, el trabajador dispone de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido para:
- presentar la papeleta de conciliación,
- y, en su caso, la demanda judicial.
Este plazo es de caducidad, por lo que no se amplía ni se suspende por el hecho de haber cobrado cantidades.
Qué ocurre si el despido se declara improcedente
Si el despido es declarado improcedente:
- la indemnización ya cobrada se imputa a la que finalmente corresponda,
- no se pierde el derecho por haberla percibido previamente.
En su caso, se regularizan las cantidades conforme a la resolución judicial.
Errores frecuentes tras cobrar la indemnización
En la práctica profesional, son habituales los siguientes errores:
- pensar que cobrar implica aceptar el despido,
- dejar pasar el plazo de 20 días,
- firmar documentos sin leer su contenido real,
- no solicitar asesoramiento jurídico inmediato.
Estos errores pueden provocar la pérdida definitiva del derecho a reclamar.
Importancia del asesoramiento jurídico
Cada despido presenta particularidades propias que deben analizarse con detalle:
- tipo de despido,
- documentación firmada,
- cantidades abonadas,
- y circunstancias concretas del trabajador.
Un asesoramiento jurídico temprano permite:
- valorar si la reclamación es viable,
- revisar la validez de lo firmado,
- y actuar dentro de plazo.
Conclusión
Cobrar la indemnización tras un despido no impide necesariamente reclamarlo, siempre que no exista una renuncia válida a acciones y se actúe dentro del plazo legal.
La revisión de la documentación firmada y el cumplimiento de los plazos resulta determinante para proteger los derechos del trabajador.
Asesoramiento en despidos y reclamaciones laborales
Ante un despido y el cobro de una indemnización, resulta esencial analizar la documentación firmada y valorar la viabilidad de una reclamación antes de que transcurran los plazos legales.