¿Qué hacer el mismo día que te despiden?

El mismo día del despido es fundamental mantener la calma, revisar la documentación entregada y no dejar pasar el tiempo, ya que desde ese momento comienza a computarse el plazo de 20 días hábiles para impugnar la decisión empresarial.

Una actuación adecuada en esas primeras horas puede ser determinante para el éxito de una futura reclamación.


Solicitar la carta de despido

Lo primero es comprobar si la empresa entrega una comunicación escrita.

Si no la facilita, es recomendable:

  • solicitarla expresamente,
  • intentar dejar constancia de la negativa,
  • y conservar cualquier prueba del modo en que se produjo la comunicación.

La existencia o inexistencia de carta puede influir decisivamente en el procedimiento.


Revisar antes de firmar

Es habitual que junto con la carta se presenten documentos como:

  • finiquito,
  • recibos de liquidación,
  • o acuerdos adicionales.

Antes de firmar, conviene leer con detenimiento el contenido.

Si existen dudas, puede firmarse dejando constancia de la disconformidad.


No discutir ni enfrentarse

Aunque la situación sea tensa, no es recomendable mantener discusiones que puedan perjudicar al trabajador posteriormente.

La prioridad debe ser proteger los derechos como trabajador, no resolver el conflicto en ese momento.


Recopilar pruebas

Ese mismo día es conveniente conservar:

  • contratos,
  • nóminas,
  • correos electrónicos relevantes,
  • mensajes,
  • cuadrantes,
  • o cualquier documentación que pueda resultar útil.

Con el paso del tiempo, puede resultar más difícil acceder a esta información.


Calcular los plazos desde el primer momento

Desde la fecha de efectos del despido, el trabajador dispone de 20 días hábiles para iniciar la impugnación.

Es un plazo breve y de caducidad, por lo que conviene buscar asesoramiento cuanto antes.


Solicitar la prestación por desempleo

Con independencia de que se reclame o no el despido, el trabajador debe gestionar la solicitud de la prestación por desempleo dentro de los plazos establecidos.

La reclamación judicial es compatible con la percepción del paro.


No confiar únicamente en explicaciones verbales

Es frecuente que se ofrezcan explicaciones informales o promesas de soluciones futuras.

Sin embargo, lo relevante será siempre:

  • lo que conste por escrito,
  • y lo que pueda acreditarse posteriormente.

Contactar con un abogado laboralista

La revisión inmediata del caso permite:

  • valorar si el despido puede ser nulo o improcedente,
  • comprobar si las cantidades ofrecidas son correctas,
  • y preparar la estrategia a seguir.

Cuanto antes se analice la situación, mayores serán las posibilidades de éxito.


Conclusión

El día del despido es decisivo.

Actuar con prudencia, conservar documentación y buscar asesoramiento jurídico inmediato permite proteger los derechos del trabajador y evitar errores que puedan resultar irreversibles.


Asesoramiento tras el despido

Ante la comunicación de un despido, resulta esencial realizar un análisis jurídico inmediato para valorar la viabilidad de la reclamación y actuar dentro de los plazos legales.


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